
Pérdidas humanas y materiales desmesuradas
Y no es para menos: los datos oficiales de la catástrofe son estremecedores. Exponemos algunas de las cifras del dolor. Según el Pla Endavant de la Generalitat Valenciana, aprobado el 31 de julio de 2025 (información que deberá ser contrastada y, en su caso, revisada en estudios futuros), un total de 306.163 personas resultaron afectadas de manera directa o indirecta, entre las cuales hay que lamentar —como ya se ha dicho— la muerte de 230 personas ahogadas por las aguas de barro, según constatan las resoluciones judiciales de 30 de mayo y 19 de octubre de 2025. El 69 % de los afectados se concentran en los municipios de Paiporta, Catarroja, Algemesí, Aldaia, Alfafar, València, Benetússer, Massanassa, Sedaví y Picanya. Pero otras 79 localidades valencianas también sufrieron la furia de las aguas desbordadas.
En conjunto, las pérdidas materiales han sido desmesuradas. Resultaron dañadas 136 instalaciones sociosanitarias públicas (entre ellas 82 residencias, 20 centros de día y 22 centros ocupacionales); 15.969 viviendas, con un coste estimado de daños de 569 millones de euros; más de 120 centros educativos públicos; 166 espacios deportivos; y 165 locales de asociaciones y empresas culturales, principalmente de las artes escénicas, sociedades musicales y el gremio de libreros. Además, fueron dañados más de 144.000 vehículos, de los cuales aproximadamente 122.567 (el 85 %) fueron considerados siniestro total.
Asimismo, más de 300 centros y espacios públicos se vieron afectados, 122 de ellos municipales, entre los que destacan 18 museos, 18 archivos públicos, cuatro ayuntamientos, 10 parques, 14 plazas y 31 centros administrativos y socioculturales. También tres comisarías, dos parques de bomberos, cuatro sedes judiciales y 80 bienes patrimoniales. A ello hay que sumar daños estimados en 1.817 millones de euros en infraestructuras hidráulicas, de telecomunicaciones, energéticas, urbanísticas y de transporte (1.450 km de carreteras, 566 km de vías ferroviarias y 380 puentes y pontones). Asimismo, los daños en activos del tejido empresarial superan los 11.600 millones de euros y las pérdidas de inventario unos 2.300 millones. Del mismo modo, el sector agrario ha sufrido daños superiores a los 1.379 millones de euros y un impacto en más de 40.000 hectáreas de uso agrícola. La riada golpeó a los grupos sociales más vulnerables, especialmente a mayores de 65 años, menores de 16 años, migrantes y personas con discapacidad o movilidad reducida. También sufrieron daños de distinta magnitud los parques naturales de l’Albufera y del Túria y la marjal de Tavernes de la Valldigna.

Fuente: Confederación Hidrográfica del Júcar.
Por otra parte, el Consorcio de Compensación de Seguros de España constata, con datos a 1 de enero de 2026, que ha registrado 239.670 solicitudes de indemnización por daños en bienes personales, pérdidas de beneficios y bienes materiales (viviendas, vehículos, locales comerciales e industriales) causados por la DANA entre el 29 de octubre y el 4 de noviembre de 2024. De estas solicitudes, 239.670 (el 95 %) se localizan en municipios de la provincia de València, lo que evidencia la magnitud de la catástrofe en tierras valencianas. Cabe añadir que, hasta el 1 de enero del presente año, el consorcio ha abonado 210.763 solicitudes por un importe global de 4.159,8 millones de euros.

Durante los meses más intensos de la posdana, el Estado desplegó más de 7.500 efectivos militares y 10.000 policías nacionales y guardias civiles, así como diversos grupos especializados en rescate y actividades subacuáticas, con el objetivo de rescatar a supervivientes, garantizar la seguridad y restablecer la normalidad en las calles. Según el Gobierno central, se trata del mayor despliegue de efectivos de los cuerpos de seguridad y de las Fuerzas Armadas realizado nunca en España en tiempos de paz. A estos efectivos se sumaron miles y miles de voluntarios y voluntarias, así como policías y personal municipal, que contribuyeron de manera decisiva a limpiar los pueblos y a restablecer los servicios públicos. No hay palabras suficientes para agradecer este magno ejercicio de altruismo y solidaridad.


Vehículos de la UME en la plaza de la Constitución de Aldaia. Foto: FM.


