Según el padrón municipal de habitantes a 1 de enero de 2025, en Barcelona había empadronadas 1.732.066 personas. Esto implica múltiples circunstancias vitales, realidades diversas, caminos por trazar y, en todos los casos, la posibilidad de necesitar algún día una mano amiga de los profesionales que, bajo el paraguas de los Servicios Sociales, tienden cada día puentes que conectan necesidades con soluciones.
El trabajo de los equipos municipales de Servicios Sociales es una labor que, por lo general, solo conocen bien quienes reciben su apoyo o ayuda en algún momento de la vida. Ahora, una serie documental muestra en primer plano y en primera persona la mirada empática y humana de quienes hacen posible que los derechos de las personas se consoliden como pilar fundamental de su dignidad. Cuando se vive en situación de riesgo de exclusión social, cuando peligra la salud —mental o física— porque el contexto que se atraviesa se vuelve difícil o imposible de superar en soledad, estos profesionales despliegan sus protocolos de asistencia social, convirtiéndose en un colchón de atención y acompañamiento que permite salir adelante.
Todo aquello que no vemos, pero que cada día transita con nosotros por el metro, las calles, las aulas de las escuelas, los institutos y los Centros de Atención Primaria, con el apoyo de los equipos de servicios sociales, el Ayuntamiento de Barcelona ha querido llevarlo a la pantalla. El resultado es la serie documental Ciutat Social, coproducida por el consistorio barcelonés y la productora audiovisual Benecé, porque no hay mejor manera de mostrar una realidad que explicarla a través de quienes la viven. El género documental permite acercarnos a historias humanas reales y verídicas, y observar la evolución positiva que alcanzan niños, adolescentes, adultos y personas mayores gracias al compromiso de los profesionales de los servicios sociales.
Testimonios y vivencias auténticas nos permiten descubrir los recursos que cualquier ciudadano puede necesitar de los servicios sociales municipales en algún momento de su vida. La serie, a través de este acompañamiento a las personas, muestra el vínculo que se establece entre los protagonistas de este apoyo y cada una de las personas que lo reciben, haciendo visible lo invisible.
Ocho capítulos, ocho realidades
La serie consta de ocho capítulos de 45 minutos cada uno, que se ofrecerán en dos temporadas. La primera se estrena este martes, día 27, a las 21.30 h en Betevé, con un primer episodio centrado en el servicio de Teleasistencia.
En un contexto en el que el porcentaje de población mayor de 65 años aumenta cada año y gran parte de ella vive sola, el botón de la Teleasistencia se convierte en una compañía y un recurso preventivo encomiable. En el capítulo dedicado a este servicio, según explican desde el Ayuntamiento, “descubriremos cómo funciona este recurso, uno de los más conocidos y reconocidos de los Servicios Sociales. Veremos qué hay detrás de las llamadas, el día a día de las personas que forman parte del servicio y conoceremos casos reales en los que ha sido decisivo”.
El capítulo que se emitirá el 3 de febrero abordará cómo se articula todo el trabajo que se realiza para garantizar el derecho a la alimentación. “Desde los comedores sociales hasta las comidas a domicilio y en compañía o los espacios alimentarios, descubriremos cómo se atienden las necesidades alimentarias de las personas que lo necesitan”, explican desde el consistorio.
El 10 de febrero, el tercer capítulo estará dedicado a las urgencias y emergencias, y mostrará cómo trabaja el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB). Desde este centro se ofrece un servicio de atención psicosocial permanente que atiende cualquier situación de urgencia y emergencia social en la ciudad, las 24 horas del día, los 365 días del año. El servicio es clave en momentos críticos como los atentados de 2017 o la última DANA de finales de 2024, en la que el CUESB estuvo presente en la Comunitat Valenciana.
El 17 de febrero, el último capítulo de la temporada reflejará el trabajo que se realiza en la ciudad en el ámbito de la infancia y la adolescencia, con una mirada preventiva y también de protección. Tal y como exponen los productores de la serie, “los niños, niñas y adolescentes tienen garantizados una serie de derechos por el simple hecho de serlo. Ante situaciones que pueden considerarse de riesgo para la infancia y la juventud, la red de servicios sociales dispone de un amplio abanico de acciones y equipamientos especializados para ofrecer la atención más adecuada y especializada”.
Problemáticas acuciantes
Los cuatro capítulos de la segunda temporada se emitirán más adelante y abordarán el trabajo de los Centros de Servicios Sociales, que son el punto de referencia y el primer espacio de contacto para las personas que necesitan asistencia social. También se mostrará cómo se atiende a las personas en situación de sinhogarismo y exclusión residencial, en contextos de vulnerabilidad social. Barcelona dispone de un conjunto de servicios que proporcionan una atención integral centrada en la persona, garantizando la cobertura de sus necesidades básicas, socioeducativas y sanitarias con el objetivo de mejorar su autonomía, acompañando procesos de cambio y teniendo en cuenta sus capacidades y potencialidades.
La serie tratará también la violencia machista y mostrará cómo en la ciudad las mujeres, los menores que viven situaciones de violencia o las personas que conocen un caso cercano tienen a su disposición servicios municipales especializados que ofrecen acompañamiento, apoyo y recursos como alojamiento y acogida. En el capítulo correspondiente se darán a conocer algunos de estos servicios, las personas que hay detrás y algunos de los casos que han atendido. Otro de los recursos municipales destacados que se mostrarán será el de los servicios que ofrecen información y asesoramiento sobre inmigración, protección internacional y refugio.
La serie aborda asimismo temáticas transversales como un modelo de atención que sitúa a la persona en el centro, el uso de la tecnología y la innovación al servicio de las personas, y la colaboración público-social. Se podrá ver cómo se articula la participación de las entidades.
Esta serie documental quiere ser también —destacan desde el consistorio barcelonés— “un homenaje y un reconocimiento a todas las personas trabajadoras que forman parte de un servicio esencial que, pese a ser de los más valorados por la ciudadanía, puede quedar oculto para gran parte de los barceloneses”.
Unos trescientos de estos profesionales asistieron la semana pasada a la presentación de la serie que los convierte en protagonistas y pone el foco en su labor. El acto tuvo lugar en los Cines Girona, donde se proyectó uno de los capítulos, el centrado en la atención a la infancia y la adolescencia. Tras la proyección, se celebró un coloquio en el que algunos de los protagonistas intervinieron para subrayar la importancia de situar los servicios sociales en una perspectiva de derechos, proyectando esta labor y su enorme impacto humano que, al beneficiar a personas concretas, contribuye a mejorar la sociedad en su conjunto.


