gènere

Contar las asesinadas, reivindicar cuántas vidas de mujeres y niños son segadas por hombres; cuántas acumulan las sociedades, pone de manifiesto que todavía fallamos. Y no sólo no llegamos a evitar la violencia más extrema. No llegamos a deshacer sus fundamentos

Hay quien reconoce que no se lo había planteado nunca. No se había dado cuenta de que no había mujeres. Hay quien está cargado de razones para afirmar que las mujeres no tienen el nivel para ser estudiadas. Hay quien habla del “sistema”, del “patriarcado”. Y hay quien no sabe si han existido mujeres filósofas….Si no las han visto nunca ¿por qué deberían haber existido?

El Comité Noruego concedió el pasado 5 de octubre el Premio Nobel de la Paz 2018 a la activista Yazid Nadia Murad y al médico congoleño Denis Mukwege por sus esfuerzos “para acabar con el uso de la violencia sexual como arma de guerra y conflicto armado”, defendiendo que sólo se puede lograr un mundo más pacífico si las mujeres y sus derechos fundamentales son reconocidos y protegidos

Nuestras tetas, nuestros pezones más bien, parecen ser algo obsceno y esta mirada es la que nos impone unas normativas que son fruto de una sociedad patriarcal, machista y misógina que pretende un control sobre nuestros cuerpos para seguir manteniendo el status quo. Pues bien, esta sexualización derivada del machismo sí que me parece algo obsceno