Los destinatarios del rapapolvo de Rosa María Mateo están mentalmente en los años 80 y 90. Tanto se ha retrocedido en este sentido, que hasta nos hemos acostumbrado a creer que la televisión privada está exenta de obligaciones públicas
El origen de la protesta tiene que ver con las denuncias de censura y manipulación que han hecho los Consejos de Informativos de televisión, radio y medios interactivos de la Radiotelevisión pública