En la librería Alibri, una de les más emblemáticas de la ciudad de Barcelona, se organiza la presentación de un libro sobre periodismo que servirá como excusa para el reencuentro de periodistas que hacía mucho tiempo que no se veían y que también dará valiosas lecciones para todos aquellos que se dedican a un mundo, a priori, complicado.
Entre libros que versan sobre todas las temáticas y que están escritos en idiomas diversos, se encuentra la sala de actos de la librería, integrada orgánicamente como una parte más de la misma. Las sillas están colocadas en fila de forma uniforme y cuando ya son casi las siete de la tarde, todo el mundo está sentado y difícil encontrar un sitio libre que poder ocupar, como si los asistentes estuvieran impacientes por saber quién está detrás del libro Periodismo y democracia en la era de las emociones, escrito por el periodista Josep Carles Rius.
Este evento tan especial también cuenta con invitados de lujo que han podido disfrutar del libro y que aportan su punto de vista. Con mucha puntualidad, Cinta Paloma, de Edicions UB, la editorial que se ha encargado de maquetarlo, empieza el acto presentando a todas las personas que intervendrán. Estos invitados son Jordi Joan, director de La Vanguardia desde febrero del 2020; Magda Bandera, directora de La Marea y escritora; Joan Maria Morros, actual decano del Colegio de Periodistas de Cataluña y, por último, Josep Carles Rius, el autor, quien actualmente también preside el Consell de la Informació de Cataluña.
Todas estas personas tienen una vinculación, más o menos directa, con Josep Carles; todas estas personas están vinculadas al mundo del periodismo y entienden casi mejor que nadie por qué él tenía la necesidad de escribir este libro, un libro con más de 500 páginas que no ha sido nada fácil de crear y que se cerró para enviar a imprenta hace mes y medios, ya que los temas que trata son tan actuales que no quería dejarse nada por incluir.
El primero que interviene es Jordi Joan. Cuando él era pequeño decidió que quería estudiar periodismo con una idea muy clara: él buscaba cambiar el mundo y transformar a la sociedad. Quería poder explicar con sus propias palabras las injusticias que ocurrían delante de sus ojos. Este sueño se quedó truncado cuando creció y comprendió que lo que el periodismo busca realmente es la necesidad de explicar la verdad.
El periodismo tiene que explicar lo que está pasando. Jordi Joan dice que muchas veces es difícil poder huir de la subjetividad, ya que “la objetividad no existe desde el momento en el que apostamos por un tema”. Y es aquí donde encontramos la relación con el periodismo en la era de las emociones que nos presenta Rius, unas emociones que a veces pasan desapercibidas, pero a las que un periodista se tiene que enfrentar e intentar alejar para que no le pasen factura.
Josep Carles Rius es un referente para Jordi, pues de él aprendió muchas de las cosas que hoy aplica con una nueva perspectiva y con un punto de vista alejado de la juventud de los inicios.
La siguiente que interviene es Magda Bandera, quien inicia su parte de la presentación con ironía y humor ácido, explicando que “me he pasado media vida peleándome con Rius y ojalá hubiese podido leer más textos de él”. Ella destaca la sensación que tenía mientras leía el libro, una sensación que era la de un texto que no se puede leer del tirón y sin pausas, sino que se tiene que disfrutar poco a poco, un texto con el que ella está muy de acuerdo.

Este libro también habla de democracia y, en este sentido, ella considera que se hace un gran trabajo. Destacando la gran cantidad de referentes con la que se cuenta en el texto, ella destaca que “el periodismo tendría que hacer algunas reflexiones importantes sobre conflictos que polarizan” y que acaban transformando el mundo que conocemos.
Una de las ideas que destaca del libro es “el periodismo contra el fascismo”, algo que damos por sentado, pero a lo que hay que poner palabras, hay que dotarlo de sentido.
A continuación interviene Joan Maria Morros, una persona que no conoce desde hace tanto tiempo a Josep Carles, pero por el cual ya siente “respeto y admiración”. Ellos se conocieron durante un acto de homenaje a los decanos del Colegio de Periodistas y se reencontraron cuando el primero le ofreció al segundo el cargo de presidente del Consell de la Informació de Cataluña, un cargo que Josep Carles aceptó con toda la responsabilidad que este conlleva.
Joan Maria destaca del libro unos pasajes que para él son los más interesantes porque hay muy poca reflexión hecha y porque cuentan con muy poca bibiliografía. Las diferentes olas del proceso independentista en Cataluña —el libro se remonta hasta la victoria de Pujol—, las mentiras durante el ascenso al poder de Donald Trump en Estados Unidos o el Brexit; son temas de gran importancia en los que se dijeron muchas mentiras y en los que no nos podemos permitir que la gente deje de consumir prensa. “El trabajo que hacemos nosotros es básico para intentar que las mentiras no calen, para decirle a la gente que lo que está pasando no es verdad”.
Para acabar, llega el momento tan esperado: conocer por qué Josep Carles tenía la necesidad de escribir este libro y cómo fue su proceso de trabajo y creativo. Lo primero que destaca Rius cuando empieza a hablar son los referentes. Del Ramón Lobo o de la Rosa María Calaf, sentada en primera fila. Habla de los referentes conocidos y reconocidos por el ejercicio del periodismo, pero también de los referentes que deciden quedarse en la redacción haciendo trabajos más “modestos”, pero igualmente importantes.
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Josep Carles habla del concepto de “olas emocionales” y pone de ejemplo situaciones como la pandemia o la crisis del 2008, hechos que nos han alterado a todos y que han generado emociones muy fuertes, como el miedo, la desesperanza o la incertidumbre. Y es todo esto lo que acaba creando estas “olas emocionales”. ¿Qué podemos hacer como periodistas para evitar que estas olas nos arrastren? Rius lo tiene claro: “tenemos que poner el foco en intentar acercarnos a la verdad factual de los hechos. El periodista tiene que poner por delante la verdad factual”.
Hay cinco porqués por los que Josep Carles ha sentido la necesidad de escribir Periodismo y democracia en la era de las emociones. Primero, para reivindicar el periodismo comprometido con la verdad. Segundo, para entender el periodismo como un compromiso con la ética y la verdad, teniendo de referente a la Declaración de los Derechos Humanos del 1946. Tercero, porque no hay periodismo sin democracia, ni democracia sin periodismo. Cuarto, para rendir homenaje a los periodistas que se juegan la vida en muchos lugares del mundo, cifras de muertos que suben escalofríantemente en zonas de conflicto actuales como Gaza o Ucrania. Y, por último, para compartir el conocimiento, sobre todo entre diferentes generaciones.
En este sentido explica una anécdota. Un día, buscando unos libros, vio que estos estaban en pésimas condiciones. Esto solo significaba que se habían usado mucho. Es por esto que considera que los senior o la gente mayor en este oficio se tiene que encargar de transmitir el conocimiento y también sueña con que algún día su libro esté entre los estantes de una biblioteca universitaria y se encuentre en las mismas condiciones, desgastado por el uso que se le ha dado.
Cuando parece que el acto está acabando, un poco más tarde de lo esperado, llega el rector de la Universidad de Barcelona para cerrar la presentación del libro con importantes y valiosas reflexiones sobre el texto. Joan Guardia hace una primera recomendación y es leer el libro a partir del índice.
Él se identifica como un ciudadano perplejo con todo lo que está pasando a su alrededor. No le entra en la cabeza cómo un genocidio como el de Gaza se disimula con eufemismos. “No entiendo cómo no da miedo la mentira, el hambre, la extrema derecha… Siempre había pensado que el periodismo podría ayudar”. Y es aquí donde ve la importancia del texto de Josep Carles, un texto que para él todavía conserva el espíritu del periodismo de finales de lo 70 y de los años 80, un periodismo que le permitía acceder a informaciones que desconocía y diferenciar entre lo que estaba bien y lo que no.
Después de estas reflexiones, Joan Guardia cierra el acto con un pensamiento muy interesante. “Explicad a la gente joven que leer es una manera muy simple de estar muy cerca de la verdad y de la belleza. Cada vez que alguien lee un libro y pasa una página, se enciende una luz nueva”. Quizás esta idea de iluminar el mundo y la sociedad a través de libros como Periodismo y democracia en la era de las emociones es más necesaria que nunca para combatir los peligros a los que nos enfrentamos y a los que nos enfrentaremos. Para poder conseguir que el periodismo se acerque a la verdad y consiga un cambio transformador en la sociedad.


