La subida del independentismo y la caída de la derecha son algunos de los titulares que ha dejado la repetición electoral en Catalunya. Por un lado, la suma de los partidos independentistas (ERC, JxCat y la CUP) ha cruzado por primera vez la frontera del 40% de los votos emitidos en unas elecciones generales, aunque no ha llegado a los porcentajes de las últimas europeas ni catalanas. Por el otro, la suma de los partidos de derechas (PP, Cs y Vox) ha perdido casi uno de cada diez votos catalanes respecto al 28 de abril.
Los partidos independentistas han conseguido ganar un escaño a pesar de haber incrementado sólo en un 1% los votos que obtuvieron en las elecciones del pasado abril. Esto se debe, en parte, al retroceso del PSC y los Comuns – que han perdido un 17% y un 11% de los votos respectivamente – y a la entrada de la CUP – que ha conseguido transformar la mayoría de sus votos en escaños, cosa que no hizo el Front Republicà-.
La gran diferencia entre los dos comicios, sin embargo, ha sido el reparto de votos entre los tres partidos, mucho más pronunciado en noviembre que en las elecciones de abril. Esquerra Republicana sigue siendo la primera fuerza, sí, pero a menos distancia de Junts per Catalunya. Si en abril ERC acumuló casi dos tercios de los votos independentistas, en la repetición electoral ha obtenido poco más de la mitad. JxCat ha visto una pequeña mejora que se ha materializado en forma de un escaño más y la CUP ha obtenido más del doble de los votos que recogió el Front Republicà el 28A.
Esta división también se puede ver a escala municipal. El 28 de abril, Esquerra fue la primera fuerza independentista en 840 de los 947 municipios catalanes, Junts lo fue en 107 y el Front Republicà no lo consiguió en ninguna parte. Esta vez, en cambio, ERC ha quedado en primera posición a 701 municipios, JxCat en 241 y la CUP lo ha conseguido en 5 localidades (La Vilella Alta, Viladamat, Farrera, Lluçà y Palau de Santa Eulàlia).
En el gráfico superior se puede ver de manera visual esta división. Los puntos que se anclan hacia los vértices y los lados del triángulo son aquellos municipios donde el voto se decantó más hacia uno o dos partidos independentistas. En el gráfico del 28A se ve un posicionamiento claro del voto hacia ERC. Los puntos que se distribuyen más hacia el centro del triángulo, en cambio, son aquellos municipios donde el voto independentista no se decanta claramente hacia ninguno de los tres partidos, sino que se reparte de manera más equilibrada. Esto ha pasado en mayor medida en las elecciones de este 10N.
Mirando hacia la derecha el gran damnificado, sin duda, ha sido Ciudadanos. En Catalunya ha perdido más de la mitad de los votos en poco más de seis meses, lo que les ha hecho pasar de 5 a 2 diputados. Su retroceso ha hecho que, aunque el PP y Vox hayan aumentado un escaño respectivamente, la suma de las tres derechas haya perdido uno. «El trío de Colón» tiene ahora 6 de los 48 escaños que se eligen en Catalunya, en abril eran 7.
A escala local, hace seis meses Ciudadanos fue la primera fuerza de la derecha en 783 municipios catalanes. Este domingo, sólo lo ha conseguido en 76. Por su parte, Vox había sido el primer partido de derechas en 15 municipios el 28A, mientras que el 10N lo ha sido en 301 localidades. Finalmente, el PP ganó a sus rivales del bloque de derechas en 149 municipios catalanes en abril y ahora ha aumentado hasta conseguir 570, siendo así el ganador entre las derechas.
El cambio de rumbo de la derecha en Catalunya, sin embargo, es algo menos marcado que en España, donde el PP recupera la mayoría de municipios donde había ganado Ciudadanos en abril, como han analizado en El Confidencial. A nivel estatal, además, Vox ha conseguido ser la derecha mayoritaria en 526 pueblos, mientras que en abril lo era en 142; y Ciudadanos es la primera fuerza de la derecha sólo en cinco ciudades cuando el 28A lo había sido en 395.
La metodología de este análisis se encuentra en este repositorio de GitHub.




