Diagnóstico, proceso y superación. Un cáncer marca un antes y un después de la enfermedad en las personas que la padecen y también en aquellas que la superan, porque un cáncer deja secuelas del tratamiento, físicas o emocionales, y algunas son temporales y otras para siempre… Además, después del tratamiento también es necesario afrontar el retorno a la vida laboral.

El trabajo es una forma de reanudar la normalidad para mucha gente que ha superado un proceso oncológico, pero muchas veces se trata de decidir entre ‘o todo o nada’, no hay lugar para un retorno progresivo: o te reincorporas y trabajas como antes o mejor no vuelvas hasta que estés bien de todo. En este sentido, los resultados del 1er Barómetro Cáncer y Trabajo en España, impulsado por la Federació Catalana d’Entitats contra el Càncer (FECEC), destacan que a la mayoría de las personas que han padecido una enfermedad de larga duración como el cáncer les gustaría recuperar su puesto de trabajo progresivamente, pero en muchas ocasiones no pueden hacerlo. Concretamente, un 67% de las personas encuestadas y diagnosticadas con la enfermedad asegura que para ellos es importante incorporarse de nuevo al trabajo, pero un 45% no ha podido hacerlo de forma progresiva una vez finalizado el tratamiento, aunque a la mayoría le hubiera gustado. En este sentido, FECEC considera que el retorno progresivo al trabajo debería ser accesible a todo el mundo y requiere una reforma legislativa que garantice una mejor protección sociolaboral de las personas con cáncer; también reclama que los convenios colectivos incluyan cláusulas para una progresiva reincorporación al trabajo.

Cada vez más, el impacto del cáncer en el entorno laboral es más evidente, en parte porque, por suerte, cada vez hay más gente que supera un proceso oncológico y se encuentra en condiciones de trabajar, pero esta nueva situación choca de lleno con un sistema que es todavía muy poco flexible por lo que se refiere a las bajas laborales.

Según estudios recientes, el 66% de los trabajadores que actualmente padecen cáncer se sienten vulnerables en su lugar de trabajo y un 11% ha tenido que cambiar de trabajo debido a su situación de salud. El primer barómetro sobre cáncer y trabajo que la FECEC ha encargado a nivel estatal a la agencia de sociología GAPS también muestra datos preocupantes y significativos en este sentido, como por ejemplo que el 12% no comunica su enfermedad a nadie del trabajo o que dos de cada tres personas han necesitado cambios en su regreso al trabajo, ya sea de horario, de espacio físico, de tipos de trabajo etc…

Por otro lado, el estudio destaca que el 58% de las personas diagnosticadas de cáncer que vuelve al trabajo lo hace por motivos económicos, y esta cifra, en Cataluña, ha crecido un 16% en los últimos dos años, según el 2º Barómetro sobre Cáncer y Trabajo impulsado por la FECEC en esta comunidad autónoma.

En este sentido, Clara Rosàs, gerente de la FECEC, consideró que el retorno progresivo al trabajo “no debería tener impacto en el salario” y destacó que “el sistema actual de bajas laborales es ineficiente para dar respuesta a las necesidades de las personas con cáncer”. Sin embargo, de este estudio –presentado la semana pasada en el Colegio de Periodistas de Barcelona– se desprende también que sólo en la mitad de los casos la empresa sustituye a la persona enferma, lo que repercute con más carga de trabajo para los compañeros.

Barajando estos datos, Rosàs calificó de positivo el hecho que se abra debate sobre la posibilidad de obtener, en un futuro, una baja laboral flexible que permita trabajar parcialmente, como apuntaba hace unas semanas la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz. La ministra destacaba la posibilidad de abrir la puerta a una reincorporación parcial al trabajo que combine baja con trabajo, siempre que sea algo voluntario, bajo supervisión médica y siempre que no perjudique la salud del trabajador.

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1 comentari

  1. Es una lástima que la FDA y las grandes farmacéuticas prohíban muchos remedios naturales para el cáncer solo para ganar dinero. on

    Soy una persona muy reservada, ¡sobre todo cuando se trata de mi salud! Decidí compartir mi historia para dar esperanza e inspiración a otros. Hace dos años, a mi hija, que ahora tiene 21 años, le diagnosticaron cáncer en etapa 4 con metástasis ósea. Recibió una sola ronda de quimioterapia oral, lo que le provocó toxicidad. Su corazón y riñones sufrieron graves daños. No podía caminar ni hablar sin toser y fue llevada de urgencia al hospital numerosas veces con la presión arterial peligrosamente baja. Me di por vencida con los médicos; decidí dejar todo tratamiento médico y buscar alternativas. Terminé investigando hierbas naturales, lo que me llevó a contactar con un herbolario, el Dr. Water. Me ofreció algunos productos herbales, que le di a mi hija, y su salud mejoró rápidamente. Unos días después de terminar el tratamiento, le hicimos una ecografía y se confirmó que estaba libre de cáncer y que sus huesos estaban sanando. Estaba muy contenta; fue como un milagro. Ha pasado más de un año y está perfectamente sana. No toma antibióticos ni probióticos; solo toma unos pocos suplementos naturales que la Dra. Water nos recomendó comprar.
    Las hierbas naturales pueden ser una alternativa perfecta para muchas afecciones, pero parece que las descuidamos. No duden en compartir mi historia. Aquí tienen el contacto de la Dra. Water: +2349050205019 y DRWATERHIVCURECENTRE@GMAIL.COM.
    ¡Un agradecimiento especial al Dr. Hamza Shazam y al Dr. Terry Marcelino por su guía durante todo mi proceso!
    ¡Gracias a Jimmy Philip Sacchetti por contactarme!
    Gracias a mi familia y amigos por su cariño y apoyo, y muchas gracias a la Dra. Water, ¡quien salvó la vida de mi hija! Los quiero a todos.