Close Menu
Catalunya PluralCatalunya Plural
    Facebook X (Twitter) Instagram
    Trending
    • Els 10 articles més llegits de 2025 a Catalunya Plural
    • Los 10 artículos más leídos de 2025 en Catalunya Plural
    • Los diarios de guerra de un abuelo republicano
    • Els diaris de guerra d’un avi republicà
    • Badalona: ACOL, Can Bofí y el B9: ¿una misma estrategia política?
    • Badalona: ACOL, Can Bofí i el B9: una mateixa estratègia política?
    • Odio y protagonismo
    • Odi i protagonisme
    Dimarts, maig 19
    Facebook X (Twitter) Instagram
    Catalunya PluralCatalunya Plural
    Subscriu-te
    • Inici
    • Ciutat
    • Clima
    • Gènere
    • Cultura
    • Política
    • Societat
    • Educació
    • Sanitat
    • Treball
    Catalunya PluralCatalunya Plural
    cambio climático

    La COP 30, o cómo despertar del sueño del progreso

    jmpanesBy jmpanesdesembre 3, 20251 comentari9 Mins Read
    Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
    | GettyImages
    Share
    Facebook Twitter LinkedIn Pinterest Email

    “Vivimos en una época harto extraña. Comprobamos asombrados

    que el progreso ha sellado un pacto con la barbarie”

    Sigmund Freud

     

    Las actitudes ante el cambio climático plantean numerosos interrogantes a los que diversos autores han intentado responder: ¿por qué somos tan incapaces de reaccionar -individual y colectivamente- a la altura de una amenaza tan cierta y de consecuencias tan devastadoras? De hecho, hasta hace poco el cambio climático era un problema del que todo el mundo tenía cierto conocimiento —los medios hablaban de ello a cada tanto— pero del que no se percibía su verdadero alcance. Más allá del reducido círculo de los expertos, los activistas y los escasos políticos realmente concernidos por el tema, la humanidad ha vivido de espaldas a una amenaza repetidamente anunciada, de una gravedad indudable, de carácter sistémico —afectará hasta el último rincón de la biosfera— y con una inmensa capacidad para alterar las condiciones de vida de nuestra especie.

    En los últimos años, la acumulación de fenómenos meteorológicos extremos -inundaciones (Pakistán, Bélgica, Alemania, España), incendios (Canadá, Grecia), sequías y olas de calor (África oriental, India, China), huracanes (Acapulco, Florida)- ha aumentado la percepción del cambio climático como una realidad a la que, en el contexto de una crisis ecológica mucho más amplia, el mundo tendría que hacer frente cuanto antes.

    Paradójicamente, eso sucede en un período en el que numerosos gobiernos -con el de los EE. UU. a la cabeza, pero secundados por el Reino Unido e, incluso, por la Unión Europea- abandonan buena parte de las iniciativas en curso para frenar el calentamiento global y aumentan la producción de combustibles fósiles, relanzando una industria a la que, por otra parte, no habían dejado de financiar.

    Sorprende constatar hasta qué punto las decisiones de muchos gobiernos corren en dirección contraria a la que prescriben los informes que, como los de la Organización Meteorológica Mundial,  alertan del avance imparable del cambio climático y sus efectos.

    No queremos saber

    ¿Cómo entender esta paradoja? ¿Cómo explicarnos que, entre las acciones de los gobiernos y las instituciones y las alertas lanzadas por los expertos, la opinión pública parezca cada vez más adormecida?

    Nadie esperaba ya nada de la COP30, que ha tenido lugar recientemente en Brasil, pero al margen de acuerdos sectoriales de difícil cumplimiento y aún más difícil evaluación, su absoluto fracaso viene dado por un veto. Los grandes productores de petróleo, carbón y gas -tanto Estados como grandes corporaciones presentes en los debates y las deliberaciones- han impuesto sus límites: prohibido formular como objetivo inmediato la reducción de la extracción y quema de combustibles fósiles. Y así ha sido. Tal como ya denunció en 2023 Al Gore, son los petroestados y las grandes corporaciones quienes deciden de qué se puede y de qué no se puede hablar en las cumbres del clima.

    Como si se tratara de una ocurrencia de Groucho Marx, algunos han afirmado que, en vez de en la reducción de los combustibles fósiles, hay que avanzar en la reducción de las emisiones…

    No queremos saber porque, al parecer, los seres humanos tendemos a querer dormir, a pasar la vida acunados por lo cotidiano, por ficciones cómodas y cercanas, y nos cuesta despertar. Sobre todo, cuando esas ensoñaciones nos protegen de una realidad angustiante que nos obligaría a renunciar a la inercia de nuestro mayor o menor confort, a las satisfacciones en las que se sostiene nuestro día a día. Jacques Lacan elevó la ignorancia al rango de una de las pasiones fundamentales que habitan en el ser humano, en tanto que no se limita a una actitud de indiferencia frente a verdades incómodas, a un simple mirar hacia otro lado para no ver. La ignorancia rechaza activamente, ferozmente, tanto aquella parte de nuestra vida psíquica que permanece inconsciente, como todo aquello que nos confronta con los límites que acechan en los confines de nuestra existencia. Límites que surgen a cada paso, cuando algo en la vida frustra nuestras expectativas —obligándonos a aceptar que no todo es posible— y que encuentran su máxima expresión en el dolor —físico y psíquico— y en la certeza de la muerte.

    Y, aceptémoslo, el futuro que vemos cada vez más configurado por los efectos del cambio climático nos angustia, como nos angustian otros frentes en los que avanza la crisis ecológica global y ante los que, mayoritariamente, optamos por mirar hacia otro lado. La angustia es, en consecuencia, un factor político a tener en cuenta, en la medida en que limita y condiciona la respuesta social a las tropelías que cometen gobiernos y grandes corporaciones.

    La crítica del capitalismo

    A la hora de identificar las causas de esta crisis global, un amplio consenso de expertos señala al sistema capitalista surgido de la revolución industrial, “perfeccionado” desde entonces por sucesivos avances tecnológicos y alentado por políticas que han favorecido su dominio y su expansión global.

    ¿Cómo no estar de acuerdo con muchas de las afirmaciones de autores como Jason Hickel, en Menos es más (Capitán Swing, 2023), Thomas Piketty, en Hacia un socialismo ecológico (Deusto, 2025), Kohei Saito, en El capital en la era del Antropoceno (Penguin, 2022) , o Slavoj Žižek, en Contra el progreso (Paidós, 2025)? Todos ellos señalan al capitalismo actual como una máquina que, fuera de control, devasta la naturaleza con un extractivismo feroz, y pone la economía al servicio de las élites financieras, generando desigualdad, fractura social y cuestionamiento de las instituciones.

    Los cuatro coinciden, además, en una lúcida lectura marxista de la articulación entre el capitalismo y la crisis ecológica -que comparto plenamente- y también, en la confianza en que un nuevo orden social, surgido de un proceso revolucionario o de una conquista democrática del poder, permitiría establecer una relación armónica y plenamente respetuosa con la naturaleza, aspecto este con el que no puedo sino discrepar.

    El capitalismo, sus gestores y los políticos que dan coartada ideológica a su funcionamiento son, por supuesto, responsables del daño que esa maquinaria sin control genera a escala planetaria, pero ¿cómo no quedarnos, sin desmentirlo, en este nivel de análisis? ¿Cómo aportar una perspectiva que interrogue la complejidad de lo que está en juego, y nos oriente sobre los límites de una lectura únicamente ideológica?

    Todos adictos

    El capitalismo actual no se reduce a un determinado modelo de producción y de trabajo, sino que ha instituido un tipo de sociedad que empuja al consumo, a la renovación constante de los deseos, a la búsqueda de una satisfacción basada en objetos y en experiencias siempre nuevos. Así, promueve el sin límite, empuja al siempre más, al todo es posible, produciendo un tipo de sujeto que no puede renunciar a nada, pero que, precisamente por eso, vive en permanente insatisfacción.

    Pero el capitalismo y la crisis ecológica no son un enemigo exterior al que, si supiéramos cómo, y mediante un proyecto adecuado llevado a cabo por las personas adecuadas, podríamos vencer. El capitalismo y la crisis ecológica son también la consecuencia de algo que en la subjetividad tiende también al siempre más: una exigencia interna e inextinguible de satisfacción que desde Freud nombramos con el término “pulsión”, y que librada a su propia dinámica tiende al sin límite de lo adictivo. Y las sociedades del llamado primer mundo funcionan en gran medida según este modelo: el trabajo, las compras, el sexo, internet, el deporte… Todo puede convertirse en un bucle en el que el sujeto, «enganchado», no puede no seguir, no puede no querer más, aunque con ello no obtenga ya ni placer, ni bienestar.

    Marta Peirano, experta en la relación entre la tecnología y el poder, lo aborda en un libro imprescindible, El enemigo conoce el sistema (Penguin, 2019), y explica cómo las redes sociales de mayor éxito están construidas para potenciar el efecto adictivo: pantallas pequeñas que aíslan del entorno, un scroll que reproduce el funcionamiento de las máquinas tragaperras, y una sucesión rápida de recompensas, de pequeñas dosis de lo que el algoritmo ha detectado que más gusta a cada uno.

    El psicoanálisis cuestiona los planteamientos que se basan en una versión idealizante de la condición humana, tanto como aquellos que se enuncian desde las buenas intenciones o que promueven como posible un futuro que nada en la historia de la humanidad permite prever. No se trata, en consecuencia, de cambiar al ser humano, de soñar con instituir una sociedad sin egoísmos, de instaurar una imposible armonía entre la civilización y la naturaleza.

    Hay que luchar contra el capitalismo extractivo y depredador, por supuesto, y limitar el poder de las grandes corporaciones, reforzar el control democrático y exigir un sistema más respetuoso con la naturaleza. Pero hay que hacerlo siendo conscientes de que el capitalismo también es la encarnación de un funcionamiento que nos habita a todos, el discurso que ha sabido accionar las palancas que mueven nuestro deseo, capturándolo en el goce banal o mórbido de la pulsión: el dueño capitalista encuentra siempre un cómplice en aquello que en cada uno de nosotros puede hacernos esclavos de nosotros mismos. Conviene no olvidarlo y saber que dicha conexión, sólidamente forjada, constituye una condición y quizás un límite a toda acción política contra el cambio climático.

    Acción política que, por otra parte, está creciendo, si no en intensidad, sí en diversidad de frentes: colectivos de jóvenes, científicos, profesionales de la salud, economistas, comunidades rurales e indígenas, movimientos alternativos, partidarios del decrecimiento… Se trata de un movimiento muy heterogéneo, diverso, sin un proyecto global, sin un ideal compartido, pero que confluye en la necesidad de frenar lo insostenible de un desarrollo que ha perdido el anclaje en la realidad de los límites: los del planeta y los del bienestar humano. Hay muchos y muy diversos frentes en los que, quien lo desee o quien sienta el deber ético de hacerlo, puede encontrar la manera de participar.

    acción climática adicción tecnológica Cambio Climático capitalismo combustibles fósiles consumo COP30 crisis climática crisis ecológica decrecimiento Freud ignorancia inacción política Lacan límites planetarios petroestados psicoanálisis
    Share. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
    jmpanes

    Related Posts

    Els 10 articles més llegits de 2025 a Catalunya Plural

    desembre 30, 2025

    Odi i protagonisme

    desembre 29, 2025

    Las luces de Navidad

    desembre 23, 2025

    1 comentari

    1. PONUDA BOŽIĆNOG KREDITA on desembre 13, 2025 2:57 pm

      OPIPLJIVE INFORMACIJE O BOŽIĆNOM KREDITU ZA PLANIRANJE…

      Ovo nije normalna objava koju svakodnevno vidite na internetu gdje ljudi daju lažne recenzije i lažne informacije o izvrsnoj financijskoj pomoći. Svjestan sam da su mnogi od vas prevareni i da su lažni agenti iskoristili one koji traže kredite. Neću ovo nazvati normalnim recenzijama, nazvat ću ovo situacijom u kojoj sam živi svjedok kako možete dobiti svoj kredit kada ispunjavate uvjete tvrtke. Zaista nije važno imate li dobar kreditni rejting ili odobrenje vlade, sve što vam treba je važeća osobna iskaznica i važeći IBAN broj da biste mogli podnijeti zahtjev za kredit s kamatnom stopom od 3%. Minimalni iznos je 1000 eura, a maksimalni iznos koji se može posuditi je 100.000.000 eura. Dajem vam 100% jamstvo da možete dobiti svoj kredit putem ove pouzdane i poštene tvrtke, posluju 24 sata online i pružaju kredite svim građanima Europe i izvan Europe. Poslali su mi dokument koji je provjeren i testiran prije nego što sam dobio kredit, stoga pozivam sve kojima je potreban kredit da ih posjete ili kontaktiraju putem e-maila: michaelgardloanoffice@gmail.com
      WhatsApp za Europu: +38591560870
      WhatsApp za SAD: +1 (717) 826-3251
      Nakon što ih kontaktirate, javite im da vam je gospođa Dejana Ivica iz Zagreba dala informacije. Vidjeti znači vjerovati i zahvalit ćete mi kasnije kada dobijete kredit od njih. Dao sam obećanje da ću nakon što dobijem kredit od njih, objaviti dobru vijest svima online. Ako imate prijatelje ili rodbinu, uključujući kolege, možete im reći za ovu ponudu i da se događa ovog BOŽIĆNOG VRIJEME.

      Reply
    Leave A Reply Cancel Reply

    • Inici
    • Ciutat
    • Clima
    • Gènere
    • Cultura
    • Política
    • Societat
    • Educació
    • Sanitat
    • Treball
    • Inici
    • Ciutat
    • Clima
    • Gènere
    • Cultura
    • Política
    • Societat
    • Educació
    • Sanitat
    • Treball

    QUI SOM?

    Catalunya Plural
    Fundació Periodisme Plural
    ISSN 2696 – 9084

    ON SOM?

    Carrer Bailén 5, principal.
    08010, Barcelona

    CONTACTA'NS

    Guillem Pujol
    gpujol@periodismeplural.cat
    publicitat@periodismeplural.cat
     
    Telèfon:
    932 311 247

    CONECTA

    Facebook X (Twitter) YouTube Telegram RSS

    FUNDACIÓ PERIODISME PLURAL

    OUR NETWORK
    AMB EL SUPORT DE
    Catalunya Plural, 2024
    Facebook X (Twitter) Instagram Pinterest
    © 2026 ThemeSphere. Designed by ThemeSphere.

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.