Las miradas no estaban puestas en la celebración del pleno de la investidura de Salvador Illa, sino en el Paseo Lluís Companys donde esta mañana Carles Puigdemont ha escenificado el regreso a Catalunya siete años después. En un discurso de menos de cinco minutos, el expresidente, nervioso, ha reivindicado que “a pesar de la represión, seguimos aquí” y a continuación, ha añadido “no sé cuándo volveremos a vernos”, lo que podía dejar entrever lo que ha pasado después. Mientras una comitiva de postconvergentes como Laura Borràs, el diputado de Junts Albert Batet o el expresidente Artur Mas se dirigían hacia el Parlament de Catalunya, se ha perdido la pista de Puigdemont. Minutos después, se ha conocido que ha huído en un coche blanco con la ayuda de un mosso, que ha sido detenido. Hasta la una y media, los Mossos d’Esquadra han activado la operación “jaula” en todas las salidas de Barcelona en busca del líder de Junts. Según ha avanzado Catalunya Ràdio, la policía catalana habría pactado una discreta detención de Puigdemont tras el discurso de esta mañana, por lo que ha dejado con el pie cambiado a los cuerpos de seguridad cuando ha desaparecido. Sindicatos policiales como Fepol ya han pedido explicaciones, preocupados por el prestigio del cuerpo policial catalán.
Mientras los mossos buscaban al expresidente en las salidas de Barcelona, el Parlament celebraba la sesión de investidura de Salvador Illa. En un breve discurso de menos de 45 minutos, el candidato socialista ha pedido la aplicación de la amnistía “rápida y sin subterfugios” a Carles Puigdemont. En una intervención conciliadora, ha garantizado el cumplimiento de los acuerdos con ERC y los comunes que, de no haber sorpresas, lo harán presidente. Ha recuperado el lema de campaña y se ha comprometido a “unir y servir” a los catalanes, en una voluntad de escenificar una nueva etapa para Cataluña. Albert Batet, en representación de Junts, con un tono duro ha responsabilizado a Salvador Illa de la aplicación del 155 y ha dejado entrever que el expresidente podría asistir al Parlament para votar. De hecho, Puigdemont no ha delegado el voto en ningún otro diputado. El presidente del grupo parlamentario de ERC, Lladó ha confirmado el “sí” del partido al PSC, aunque “vigilante”, mientras que Alejandro Fernández del PP, ha tildado al socialista de “mentiroso” y ha criticado que Illa haya comprado el relato independentista.
Tras un receso para el almuerzo, se ha conocido que los Mossos d’Esquadra han citado a declarar al secretario general de Junts, Jordi Turull por su papel en la huida de Puigdemont. Cuando se ha reanudado la sesión, Junts ha pedido la suspensión del pleno hasta que no “se normalice la situación”. Sobrevuela sobre el pleno, la posible suspensión en caso de que Puigdemont sea detenido, tal y como ya avanzó el presidente del Parlament, Josep Rull, lo que llevaría a reanudar la investidura la próxima semana.


