Decir que la extrema derecha está de moda es una frase casi caduca a estas alturas. Las modas aparecen, se imponen durante un tiempo y acaban desapareciendo. La extrema derecha, en cambio, lleva tiempo aquí. No como una novedad, sino como una presencia estructural que ha aprendido a adaptarse a los contextos políticos, culturales y territoriales en los que opera. En Catalunya y en el Estado español, esta realidad toma forma, entre otros, a través de Aliança Catalana y Vox.

Las divergencias existen y no son menores. Pero a menudo responden más a estrategias de implantación que a proyectos ideológicos realmente antagónicos.

Feminismo, derechos y uso instrumental del conflicto cultural

Uno de los contrastes más visibles tiene que ver con el feminismo y los derechos LGTBI. Aliança Catalana no ha tenido inconveniente en apropiarse simbólicamente de algunas de estas banderas. El caso más evidente es la exhibición de la bandera arcoíris en el Ayuntamiento de Ripoll, presentada como una muestra de compromiso con la libertad y los derechos individuales.

Ahora bien, este gesto no se inscribe en una lógica emancipadora. Funciona sobre todo como una herramienta discursiva para señalar al islam como enemigo cultural y reducirlo a una religión incompatible con los derechos de las mujeres o de las personas LGTBI. El feminismo, aquí, no es un fin, sino un recurso. Una coartada para legitimar un discurso profundamente islamófobo.

Vox, en cambio, no juega a este juego. Su posición es mucho más frontal. No instrumentaliza el feminismo, sino que lo señala directamente como adversario. El antifeminismo es uno de los ejes centrales de su relato político, y cualquier acercamiento a las luchas de género es visto como una amenaza ideológica.

La diferencia es clara, pero no contradictoria. Son dos maneras distintas de operar sobre el mismo conflicto cultural, adaptadas a contextos sociales diferentes.

Inmigración y lengua, matices que no cambian el fondo

Las divergencias también aparecen en la cuestión migratoria. Vox ha mantenido una posición relativamente flexible con la inmigración procedente de América Latina. El vínculo lingüístico, el pasado colonial compartido y la idea de una comunidad cultural hispanohablante permiten establecer una distinción entre inmigrantes percibidos como asimilables y otros que no lo serían.

Esta estrategia no es inocente. Sirve para reforzar el papel del castellano y una determinada idea de España, al tiempo que se mantiene un discurso duro contra otros colectivos migrantes.

Aliança Catalana rechaza abiertamente este planteamiento. Critica a Vox por considerar que esta apertura contribuye a perpetuar el castellano como lengua dominante y diluye el proyecto nacional catalán. Su rechazo a la inmigración es mucho más global y no hace excepciones relevantes. Además, incorpora de manera explícita la cuestión lingüística, con una oposición frontal al uso del castellano en el espacio público.

Pese a estas diferencias de relato, el resultado práctico es similar. La inmigración sigue siendo presentada como una amenaza estructural y como una fuente de conflicto social, independientemente de su origen. Los matices en la instrumentalización de la política cobarde del miedo que emplean Vox y Aliança Catalana son una cuestión estratégica, no de fondo.

Economía y el silencio interesado sobre las élites

Es en el ámbito económico donde las similitudes se hacen más evidentes, aunque a menudo pasan desapercibidas en el debate público. Tanto Aliança Catalana como Vox defienden una agenda claramente neoliberal. Reducción generalizada de impuestos, eliminación del impuesto de sucesiones, de patrimonio y de donaciones, y una retórica fiscal que promete aliviar a las clases populares.

En la práctica, estas medidas benefician sobre todo a las rentas más altas y a las grandes fortunas. Lejos de cuestionar las relaciones de poder económico, las refuerzan. El discurso contra “las élites” queda neutralizado cuando se analiza con detalle el contenido real de los programas.

No sorprende, por tanto, que a medida que estas formaciones ganan presencia institucional, determinados sectores económicos empiecen a acercarse a ellas sin excesivos escrúpulos. El caso del reciente encuentro de la líder de Aliança Catalana con figuras destacadas de la burguesía catalana y del mundo de la abogacía es ilustrativo. Cuando hay expectativa de poder, las élites saben identificar interlocutores útiles, más allá de las diferencias identitarias.

Nacionalismos en conflicto y electorados menos homogéneos

Aparentemente, el nacionalismo es el gran elemento de separación entre ambas fuerzas. Por un lado, el independentismo y el nacionalismo catalán. Por otro, el nacionalismo español y el centralismo. Pero esta frontera se difumina cuando se observan los datos de apoyo electoral con más detenimiento.

Una parte significativa de los votantes de Aliança Catalana no es independentista. Aproximadamente la mitad de su electorado no sitúa este eje como prioridad política. Esto indica que su atractivo no reside exclusivamente en la cuestión nacional.

Lo que pesa más, en muchos casos, es el discurso abiertamente racista, la promesa de orden, la simplificación extrema de los conflictos sociales y la identificación constante de un enemigo interno. En este terreno, las distancias con Vox se reducen de manera notable.

Más allá de las banderas

Comparar Aliança Catalana y Vox no implica equipararlas mecánicamente. Implica entender cómo operan las nuevas derechas extremas y cómo adaptan su discurso a cada contexto. Las diferencias son reales, pero a menudo tácticas. Las coincidencias, en cambio, apuntan a un proyecto compartido que combina autoritarismo cultural, exclusión social y neoliberalismo económico.

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2 comentaris

  1. Camila Sophia on

    Em vaig desfer completament de l’herpes 1 i 2. Vaig començar el tractament a l’agost de 2024 durant 14 dies i fins ara, el 2026, no he tingut ni un sol brot. Tot gràcies al Dr. Chalopa. Aquí teniu les seves dades (drchalopa@gmail.com), lloc web https://chalopaherbs.com

  2. Viure amb herpes simple era depressió per a mi, fins i tot amb el consell i la medicació del meu metge. Em dic Vicky Moore, visc a Chicago, Illinois, i aquesta és la meva història. Vaig navegar per Internet a la recerca de remeis o alguna cosa així, però malauradament res de nou, tots tenien els mateixos resultats. Malauradament, gairebé em vaig rendir, eren cap a les 7:30 del matí quan la meva terapeuta em va cridar a casa seva. Al principi era escèptica, però vaig continuar igualment. En arribar-hi, ella somreia i em va dir que ara hi havia proves vivents. Em va ensenyar una senyora que també va patir herpes simple fa 3 anys i ara l’ha curat un metge que també estudiava herbes naturals. Em va sorprendre i em vaig quedar sense paraules, fins i tot vaig dubtar, però em va ensenyar una prova d’informe mèdic. Així que vaig contactar amb el metge i setmanes després, em vaig curar. Així que m’encantaria utilitzar aquest mitjà per donar les gràcies al meu terapeuta i al Dr. Chalopa. Aquesta història es comparteix amb altres persones com jo. Tanmateix, ell també tracta altres malalties.

    Correu electrònic (drchalopa@gmail.com)
    https://chalopaherbs.com