El Comité de Expertos para la Transformación y la Innovación Social (CETIS) publicó en diciembre de 2025 un informe titulado Estrategias contra el sinhogarismo, que, junto con otras fuentes como la Fundación Arrels o el Ayuntamiento de Barcelona, nos ofrece una idea de la situación actual de las personas sin hogar. El informe del CETIS señala que los datos del INE y de la Dirección General de Servicios Sociales sobre el sinhogarismo en Cataluña son incompletos y, a menudo, inconsistentes. Esto implica que hoy en día no dispongamos de un diagnóstico suficientemente preciso del fenómeno.
En 2023, la Fundación Arrels realizó un recuento de las personas que dormían en la calle en Cataluña: 1.384 en la ciudad de Barcelona, 163 en L’Hospitalet, 90 en Badalona, 86 en la ciudad de Girona, 86 en Mataró, 58 en la ciudad de Tarragona, 55 en la ciudad de Lleida, 29 en Terrassa, 28 en Santa Coloma de Gramenet, 19 en Sant Adrià de Besòs, 7 en Sabadell y 4 en Reus. Estos datos se actualizaron dos años después, concretamente el 3 de diciembre de 2025, cuando más de 600 voluntarios salieron a las calles para realizar un nuevo censo.
Según ha publicado la Fundación Arrels, en la ciudad de Barcelona hay 1.982 personas durmiendo en la calle, lo que representa un incremento del 43,2 % desde el año 2023. Se trata de una cifra récord, que evidencia hasta qué punto son necesarias políticas públicas adecuadas para abordar esta problemática. El 80 % de las personas que duermen al raso se concentran en cuatro distritos: Sants-Montjuïc, Eixample, Ciutat Vella y Sant Martí.
En noviembre de 2025, el Ayuntamiento de Barcelona, que también realiza controles sobre las personas que duermen al raso, contabilizó 1.784 personas durmiendo en la calle, un 13 % más que en octubre y un 33 % más que en noviembre de 2024. Un incremento también muy significativo para un periodo de tiempo tan corto.
En su informe, la Fundación Arrels indica textualmente que «tener que vivir en la calle expone a las personas a numerosos riesgos y exige un esfuerzo constante para sobrevivir y acceder a los recursos públicos y privados existentes en la ciudad. Con los desplazamientos de personas sin hogar que han tenido lugar en 2025 en Barcelona, muchas personas se han movido hacia zonas situadas en los márgenes de la ciudad y áreas más industrializadas. Esto afecta a su día a día porque los recursos de atención social donde habitualmente encuentran servicios básicos quedan más lejos y porque, al ser desalojadas, también pueden perder sus pertenencias y la red vecinal que les da apoyo.
Para los equipos de calle y de atención social que habitualmente visitan a estas personas también resulta difícil localizarlas de nuevo y recuperar los vínculos». Además, el informe destaca que «las políticas de actuación en el espacio público transmiten mensajes, tanto a la opinión pública como a las personas sin hogar. Realizar actuaciones de limpieza y seguridad para paliar el sinhogarismo transmite un mensaje estigmatizante. No resuelve el problema, ni mucho menos; más bien lo agrava».
Volviendo al informe del CETIS, se destaca que entre 2012 y 2022 el porcentaje de mujeres que duermen en la calle aumentó del 19 % al 42 %. También indica que el 46 % de las personas tienen nacionalidad española y que, aunque los datos del INE señalan que solo un 10 % de las personas sin hogar no están empadronadas, los responsables de los centros de atención a personas sin hogar constatan que la falta de empadronamiento es un problema importante debido a las dificultades administrativas derivadas de no disponer de un domicilio fijo.
En relación con los ingresos, el informe señala que «una de cada cinco personas sin hogar en Cataluña no tiene ningún tipo de ingreso. Entre las personas que sí disponen de ingresos, un 44 % afirma obtenerlos de un trabajo o actividad similar, un 49 % de algún tipo de prestación o pensión, y el 100 % declara recibir dinero de familiares, amigos u ONG. Estas categorías no son excluyentes y, por tanto, es posible que las personas encuestadas reciban ingresos de más de una fuente. En conjunto, solo un 23 % de las personas sin hogar en Cataluña reciben el ingreso mínimo vital (IMV) o la renta garantizada». Del informe también se desprende que aproximadamente un 55 % de las personas sin hogar lo son desde hace menos de tres años.
El fuerte aumento del sinhogarismo en los últimos años está estrechamente relacionado con el incremento del precio de la vivienda en Cataluña. De hecho, un 62 % de las personas que llegan al sinhogarismo lo hacen por problemas de vivienda: un 32 % por haber sido desahuciadas, un 16 % por la no renovación del contrato de alquiler y un 14 % por no poder pagar el alquiler.
Para tener una idea más clara de lo ocurrido en el mercado inmobiliario de Barcelona en los últimos años, conviene observar los datos de distintas fuentes.
Según la Ley de Arrendamientos Urbanos, las fianzas de los contratos de alquiler deben depositarse en el INCASÒL, lo que permite disponer de datos sobre los contratos que cumplen con esta obligación. Los datos del INCASÒL muestran que el precio medio del alquiler de vivienda ha aumentado de forma similar en Cataluña (41 %), en el Área Metropolitana (42 %) y en la ciudad de Barcelona (38 %) durante los últimos diez años.

Si se analiza el precio del alquiler en euros por metro cuadrado (€/m²) en la ciudad de Barcelona, el incremento en los últimos diez años ha sido del 34,4 %, pasando de 12,2 €/m² en 2016 a 16,4 €/m² en 2025, con un aumento del 24 % en los últimos cinco años.

Como se verá a continuación, los datos de incremento de los alquileres del INCASÒL son inferiores a los del portal inmobiliario Idealista, especialmente en los últimos tres años. Mientras que el precio del alquiler según el INCASÒL apenas ha variado en este periodo, los datos de Idealista indican que el precio del alquiler en €/m² en Barcelona ha aumentado un 66,6 % en los últimos cinco años, pasando de 14,4 €/m² en enero de 2021 a 24 €/m² en noviembre de 2025. Estas discrepancias pueden explicarse, en parte, porque no todos los contratos se legalizan, a pesar de que la ley obliga a depositar la fianza en el INCASÒL.

En cuanto al precio de venta de la vivienda en €/m², según Idealista, en Barcelona ha aumentado un 26,2 % desde enero de 2023 (4.032 €/m²) hasta noviembre de 2025 (5.089 €/m²).

Queda, por tanto, bastante claro que en los últimos tres años el precio de la vivienda se ha encarecido de forma muy significativa en Cataluña y que, como destaca el CETIS, los problemas de acceso a la vivienda están en el origen del sinhogarismo, con un impacto especialmente elevado en la ciudad de Barcelona.
Para hacer frente a esta situación, la Fundación Arrels propone:
- Invertir en vivienda pública en general, planificando soluciones específicas para personas que viven en la calle. Las cerca de 2.000 personas localizadas durmiendo al raso en Barcelona presentan situaciones de exclusión diversas, por lo que es necesario formular alternativas distintas y adaptadas a los diferentes grados de necesidad.
- Modificar la normativa de la Mesa de Emergencias Sociales de Barcelona para que las personas que viven en la calle también puedan acceder a una vivienda social por esta vía.
- Abrir espacios diurnos y nocturnos de baja exigencia en cada distrito de la ciudad.
- No condicionar el acceso a los recursos al empadronamiento y desarrollar una política proactiva de empadronamiento.
- Desarrollar ordenanzas de civismo que no criminalicen el hecho de vivir en la calle ni las situaciones asociadas a ello.
Entendemos que las competencias entre administraciones son diversas y que existen distintos grados de responsabilidad, pero esto no puede servir de excusa para que las personas queden desatendidas. Es imprescindible la coordinación entre administraciones.
Asimismo, resulta esencial el reconocimiento de los derechos de las personas que viven al raso mediante la aprobación de la proposición de ley de lucha contra el sinhogarismo, que lleva casi cuatro años en tramitación en el Parlamento de Cataluña.
El informe del CETIS también propone que la Proposición de ley de medidas transitorias y urgentes para hacer frente y erradicar el sinhogarismo se tramite lo antes posible. Además, plantea respuestas de acción directa que incluyan:
- Intervenciones en medio social abierto para realizar tareas de acompañamiento y atención.
- Alojamientos de emergencia y de transición.
- Creación de viviendas de apoyo en forma de residencias de larga duración, especialmente para personas con problemas de adicciones y de salud mental, tomando como referencia experiencias de otros países.
- Realojo rápido, mediante un sistema similar al de las viviendas de apoyo, pero de duración más limitada.
- Ayudas a la vivienda para personas con bajos ingresos.
Entre las propuestas de prevención que señala el informe, desempeña un papel crucial la creación de un parque público de vivienda. En España, este parque representa solo el 2,5 %, frente al 26 % en Alemania, el 36 % en los Países Bajos y una media del 9 % en la Unión Europea. También puede ser relevante un programa como Bizigune, en el País Vasco, que capta viviendas desocupadas por un periodo mínimo de seis años, durante el cual se garantiza el alquiler independientemente de que la vivienda esté ocupada o no.
Otras intervenciones que favorezcan la reintegración en el mercado laboral y programas de prevención del desahucio pueden contribuir igualmente a reducir el sinhogarismo en Cataluña.
Finalmente, se propone la creación de una Oficina Autonómica para la Lucha contra el Sinhogarismo; un dispositivo de emergencia activo las 24 horas; centros de baja exigencia; y la ampliación de la oferta de centros fuera del Área Metropolitana de Barcelona, con espacios residenciales dignos de 24 horas que permitan el consumo supervisado, la atención en salud mental y la creación de vínculos sociales, como paso previo a la transición hacia una vivienda estable. Asimismo, se plantea la aplicación de medidas de apoyo a la estabilización residencial, como las ya mencionadas.
Más allá de las medidas propuestas por la Fundación Arrels y el CETIS, es necesario señalar que el empobrecimiento de la población está en la raíz del problema. La Mesa de Entidades del Tercer Sector Social ya presta apoyo a más de dos millones de personas en Cataluña. Estos datos están directamente relacionados con la Tasa de Riesgo de Pobreza y/o Exclusión Social (AROPE), que alcanza al 24 % de la población catalana, según el IDESCAT.
Por otro lado, como ya se señaló en un artículo anterior, entre 2013 y 2023 el porcentaje de trabajadores que cobraban como máximo dos veces el Salario Mínimo Interprofesional pasó del 46,24 % al 65,26 %, es decir, casi 20 puntos más de población con salarios bajos. A pesar de las subidas del SMI en los últimos años, estas no compensan el incremento del coste de la vida, lo que obliga a destinar una parte cada vez mayor de los ingresos a la vivienda y provoca que más personas tengan que recurrir al apoyo del Tercer Sector. Esto explica que uno de cada cuatro catalanes esté en riesgo de pobreza y/o exclusión social y que el 62 % de las personas sin hogar lo sean por no poder acceder a una vivienda.


