La cocina abierta de Sant Antoni, impulsada por la Federació d’Entitats Calàbria 66; la Casa Orlandai, espacio social y cultural organizado por la asociación Cultural Casa Orlandai; la Acogida de las nuevas vecinas de Trinitat Vella, del Centre de Vida Comunitària Trinitat Vella; o Dissidències a la fresca, organizado por la Biblioteca de Sant Pau-Santa Creu en el Raval… Estos son solo cuatro de los diez proyectos de acción comunitaria citados en la Guía de la Acogida con Perspectiva Comunitaria, elaborada por la Dirección de Servicios de Acción Comunitaria, del Área de Derechos Sociales, Salud, Cooperación y Comunidad del Ayuntamiento de Barcelona, presentada el lunes 17 de noviembre en el Casal de Barri del Poblenou.
Vivimos tiempos de cambios acelerados y gigantescos que están transformando nuestras sociedades: «cambios en las estructuras familiares, en la organización del trabajo, la digitalización, el incremento de las vulnerabilidades y las desigualdades sociales, la convivencia de diversidades, la masificación turística o el impacto de las redes sociales», según se citó en la presentación de la Guía. Cambios que comportan, entre otros, «un aumento del individualismo y la competitividad, y el deterioro de formas de vida más comunitarias».
Todo ello configura un conjunto de situaciones que —afirma Pedro Aguilera Cortés, comisionado de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Barcelona— provocan un «deterioro de formas tradicionales de comunidad y convivencia» y generan «nuevos problemas» que muchas veces no comprendemos bien o no sabemos exactamente cómo abordar. De algún modo —citó el comisionado recordando el lamento ya antiguo de muchos vecinos y vecinas—, «ya ni conocemos a los vecinos de la escalera», y con la Guía «queremos dejar de ser desconocidos en una ciudad como Barcelona».
Aguilera destaca dos grandes problemas: primero, «el aumento exponencial de la soledad no deseada», y segundo, «el uso y abuso de las llamadas redes sociales: la conexión o, muchas veces, más bien la desconexión digital».
Planteó también dos retos: «hay que recuperar, revitalizar y fortalecer la cohesión y la convivencia sociales» y «generar confianza hacia los otros y hacia las instituciones, un pilar clave para la convivencia y la democracia». Asimismo definió la sociedad actual como la «sociedad de las 3 I»: Individualismo —«debemos ser superhéroes, no necesitamos a nadie»—; Inmediatez —«todo tiene que ser en el momento, inmediato, sin tiempo de análisis y reflexión»—; IA —«que, pese a todo lo positivo que tiene, es un factor muy preocupante de confusión de la realidad»—.
Por su parte, Sònia Montes, coordinadora responsable del equipo que ha elaborado la Guía, explicaba en declaraciones a Catalunya Plural: «Un objetivo central de la Guía es que las personas se vinculen más y mejor a los territorios donde viven, toda la ciudadanía en general, porque sabemos que esto genera una mejor cohesión social. Si tú conoces a tus vecinos, hay más respeto, mejor convivencia, menos racismo… y todos estos valores positivos se pueden potenciar mediante estrategias comunitarias».
¿Cuáles son los principales problemas que detectáis?
Detectamos muchos problemas estructurales en nuestra sociedad, como son, principalmente, el individualismo, el uso abusivo de las pantallas y la soledad no deseada. Entonces, hay mucha gente que está muy sola, por un lado, pero por otro tenemos una gran cantidad de equipamientos en esta ciudad. Somos muy afortunados con todos estos recursos, pero muchas veces no llegan a muchos colectivos: hay personas en el barrio que no sienten que les encajen, que no les son útiles, o directamente no los conocen. Con esta guía queremos proponer medios, metodología y recursos para llegar a estas personas, para motivarlas, para entender qué les interesa.
¿Cómo ha sido la elaboración de la Guía?
Empezamos la investigación para hacer la guía recogiendo las voces de equipamientos, entidades y proyectos que ya estaban haciendo cosas muy buenas y positivas. No hemos inventado nada. Hace más de un año organizamos una sesión en la Biblioteca García Márquez, invitando a entidades, servicios, proyectos y equipamientos de espacio público. Nos planteamos las preguntas y preocupaciones, debatimos, contrastamos, trabajamos… Realizamos una investigación de acción participativa con el IGOP (Instituto de Gobierno y Políticas Públicas), analizando cuatro proyectos diversos, desde un aula ambiental hasta un grupo de vecinas que organiza una fiesta en el Turó de la Peira; muchos inputs de la propia ciudad para pensar cuáles son las necesidades concretas y cuáles las recomendaciones que podíamos incluir en la guía: qué está funcionando y qué está funcionando mejor.
¿Habéis hablado de «refugios sociales»?
Pensamos en crear y ofrecer espacios de estancia más relacionales. Como, por ejemplo, esa idea del refugio climático, pues también un refugio social donde puedas ir a pasar un rato y no sentirte sola o solo, sentarte en un banco, sin necesidad de quedar con nadie, y aprovechar y disfrutar de estos equipamientos que son de toda la ciudadanía.
¿Sería profundizar en eso que a veces se llama ciudadanía activa?
Bueno, quizá sería una manera de decirlo, pero tampoco se trata de ir a hacer actividades. Se trata de crear comunidad, encontrarte con una vecina, conocer a la gente que vive en tu barrio, que sea un espacio de encuentro. Insistimos en esto porque los espacios de encuentro y convivencia tradicionales del barrio se han ido transformando, a veces degradando o desapareciendo. Pero, al mismo tiempo, ahora tenemos un alto nivel de prestaciones y espacios, más herramientas que antes no teníamos y que se pueden y deben usar por parte del vecindario. Por ejemplo, la función social que en su momento tuvieron los ateneos populares seguramente puede ejercerse desde los equipamientos y entidades actuales.
¿Va dirigida más a las instituciones públicas o también a entidades y organizaciones sociales?
Desde la institución estamos haciendo promoción e impulsando, pero es una guía que ofrece muchas ideas prácticas pensadas para un público muy amplio: desde un equipamiento deportivo hasta un grupo de vecinas que organiza actividades en el barrio. Esto está a disposición de todo el mundo en la web de Acción Comunitaria.


